Como mejorar tu lubricación

No siempre conseguimos la lubricación vaginal adecuada en la región vaginal y eso produce molestias tanto en nuestros momentos íntimos como también en nuestro día a día. La sequedad vaginal puede producir diferentes síntomas como ardor, escozor y además incrementar el riesgo de una infección urinaria. Por ello es importante conocer aquellos consejos que nos propicien una mejoría de la lubricación vaginal.

 

¿Qué produce sequedad vaginal?

 

Existen muchas causas de la sequedad vaginal pero fundamentalmente son consecuencia de cambios en los niveles de progesterona o de estrógeno. Esta variabilidad hormonal puede estar provocada por procesos fisiológicos como el incremento de la edad, el embarazo, el parto, la lactancia o incluso la menopausia.

A partir de los 35-40 años el tejido vaginal empieza a experimentar un descenso de la segregación de fluidos porque, al igual que las células cutáneas, se regeneran menos y pierden la capacidad de contener hidratación. La tendencia a la sequedad vaginal puede paliarse si se toman ciertas medidas preventivas para adaptarse a estos cambios.

 

Sin embargo, no todos los casos de sequedad vaginal son consecuencia de cambios fisiológicos del organismo. Existen enfermedades dermatológicas con afectación vaginal (psoriasis, síndrome de Sjögren), tratamientos como la quimioterapia o radioterapia, algunos antidepresivos, los antihistamínicos y también los tratamientos que bloquean a los estrógenos como los utilizados en el ovario poliquístico, por ejemplo.

 

¿Cuáles son las recomendaciones para mejorar la lubricación vaginal?

 

El principal consejo es que no dudes en consultar con tu ginecólogo habitual. La sequedad vaginal persistente debe ser estudiada para descartar que sea consecuencia de una alteración en la concentración de estrógenos y progestágenos.

-        Hidratación correcta: La ingesta adecuada de agua de forma diaria debe ser la base para que las células de tus mucosas reciban la cantidad adecuada de agua que necesitan. Disminuye el consumo de diuréticos como la cafeína o la teína.

-        Evita ciertos tratamientos: Evita las duchas vaginales, el uso indiscriminado toallitas húmedas, polvos de talco, jabones de base y lubricantes sintéticos, porque tras una momentánea hidratación de mucosas posteriormente pueden agravar el problema a largo plazo.

-        Utiliza geles íntimos lubricantes de base natural con aceites grasos que preserven tu barrera cutánea de forma diaria y sobre todo antes de tener relaciones sexuales para favorecer la penetración.

L.ES.MKT.11.2017.3598