Menstruación y deporte

Los mitos en torno a la menstruación son variados para todos los gustos, y la mayoría de veces difuminan la realidad. Uno de ellos es menstruación y deporte. Hacer deporte no está ni reñido ni contraindicado con la menstruación, eso sí, todo en su justa medida. Es cierto que, en ocasiones, la menstruación puede afectar al rendimiento físico al sentir los dolores típicos de esos días. También hay estudios que indican que los trastornos menstruales son más frecuentes en mujeres que practican deporte intenso o llevan dieta rigurosa, ya que esto altera su producción de hormonas.

En cualquier caso, las recomendaciones generales sobre el ejercicio durante los días de menstruación indican que el deporte hay que tomarlo con calma, y adaptar la intensidad del ejercicio descansando o en reposos si aparecen molestias.

En un contexto en el que muchas mujeres se están animando a hacer deporte, es una pena perder la rutina por el simple hecho de tener la regla. Por ello, los expertos aconsejan hacer una adaptación progresiva del ejercicio al ciclo menstrual.

En los días previos a la regla, fase premenstrual, se recomienda realizar ejercicios moderados, bajando el ritmo del entrenamiento poco a poco.

En la fase menstrual nuestro cuerpo pierde hemoglobina. Traducido al día a día, sentimos pesadez en el cuerpo y menos agilidad, ya que el transporte de oxígeno a nuestro cuerpo disminuye. De este modo, lo más recomendable es evitar ejercicios fuertes y la intensidad del tiempo y esfuerzo. Por ejemplo, cambiar el running por caminar deprisa.

La última fase es la postmenstrual. En este tiempo el nivel de estrógenos aumenta, por lo que será más fácil ejecutar ejercicios con mayor esfuerzo. Aquí es cuando el running es el deporte más idóneo, y alternarlo con cambios de ritmo es una buena opción.

En definitiva, practicar deporte nunca es malo si conocemos nuestro cuerpo. Nos ayudará a reducir la retención de líquido, ya que la sensación de pesadez disminuirá, al igual que el dolor. Además, la práctica de ejercicio ayuda, en general, a reducir el nivel de estrés, lo que también repercutirá en una disminución de los cambios de estado de ánimo, despejando el mal humor.

L.ES.MKT.06.2016.1524