No me toques los miércoles

Valeria espera en el hall del gimnasio a que sus amigas salgan del vestuario. Hoy ella no piensa irse a casa sin saber la última, y espera que definitiva, idea de negocio de Teresa.

Teresa y Lucía llegan riendo allí donde está esperando Valeria.

— ¿Y esas risas? - pregunta Valeria- ¿Os parece bonito que me tengáis aquí esperando y vengáis tan tranquilas? Y encima habéis estado hablan, ¡que se nota! -

— Bueno, chica… Relax que cualquiera diría que acabas de estar en una clase de Pilates – dice Lucía así como quien no quiere la cosa mientras se sienta en un banquito de la entrada.

— Sí, ya le he contado a Lucía mi nueva idea de negocio - interviene Teresa - Pero tranquila, que yo repito todos los detalles para ti.

— ¡Pues ya estás soltando por esa boquita! -Valeria se muerde las uñas - ¿Ves? Estoy hasta nerviosa. ¡A ver qué se te ha ocurrido esta vez!

— Esta vez ya es definitiva - Teresa aprovecha y se sienta al lado de Lucía - ¡Voy a poner una tienda online de venta de jabones artesanos!

Teresa mira orgullosa a Valeria.

— ¡Qué buena noticia! ¡Ay! ¡Me encanta la idea! – exclama Valeria, dando palmitas de alegría- Esto se merece un refresco en el bar de enfrente para celebrarlo.

Unas dudas que se van, otras dudas que llegan

Lucía, Valeria y Teresa cruzan la calle al ritmo de la embarazada. Cada una va luciendo una sonrisa en su cara.

Dentro del bar se sientan en una mesa al lado de la ventana. Después de pedirle al camarero sus refrescos, Teresa comienza a hablar.

— Estoy algo perdida con cómo iniciar todo: la tienda online, la producción de los jabones, la coordinación con los proveedores, los envíos... Creo que es una mezcla de entusiasmo y una pizca de miedo a la nueva situación. – explica a sus amigas, con un destello en la mirada por la emoción que siente.

— ¡Qué va! Lo importante es que ya sabes lo qué quieres hacer, ahora sólo tienes que ir paso a paso- dice Lucía. Sus palabras parecen tranquilizar a Teresa.

— Mira, justo yo el otro día tenía una sensación parecida respecto a otro tema, claro. En mi caso eran los métodos anticonceptivos que podré utilizar después del parto, durante la lactancia- empieza a hablar Lucía, y parece que no tiene intención de parar. – Y mira, como tengo claro que quiero volver a tener una vida sexual como antes del embarazo sin preocupaciones, empecé a investigar los métodos anticonceptivos a largo plazo que son compatibles con la lactancia materna. Resulta que el DIU tiene riesgo nulo y ya me puse contenta.

— ¡Anda! Pues en Conlamujer.com tienes una infografía sobre el DIU que te da todos los detalles sobre el DIU. Yo le eché un vistazo antes de ponérmelo y me resultó muy interesante. – explica Teresa.

El móvil de Valeria no deja de hacer “bip-bip-bip”.

— ¡Oye! ¿Qué es tanto movimiento en tu WhatsApp! – pregunta Teresa, desviando la mirada hacia el móvil de Valeria.

— Pues eso, son todos mensajes de Miriam. ¿Qué le pasará?

Todas se quedan atentas, esperando que Valeria lea los mensajes. Tanto mensajito tiene pinta de ser algo urgente de verdad, y por la cara de Valeria, que abre los ojos de par en par, se trata de algo MUY gordo...

L.ES.MKT.11.2016.1981