No me toques los miércoles

El embarazo se hace cada día más visible en Lucía. Teresa y Valeria están ya esperándola en la cafetería del gimnasio sentadas en la mesa cada una con su smartphone en la mano.

— ¿Aquella que viene tambaleándose es Lucía? – pregunta Valeria levantando la mirada de la pantalla de su móvil donde tiene abierto Instagram para revisar el contenido de la cuenta @midecisionmaslibre.

— ¡Ay si! – exclama Teresa entornando los ojos para ver mejor en la distancia.

Lucía se choca con tres sillas antes de llegar a la mesa donde están sus amigas sentadas. Se para en seco, quita el bolso de Valeria de la silla y se sienta.

— ¡Hola, chicas! Vengo corriendo, que he estado en la farmacia comprando un par de cosas que me ha recomendado el ginecólogo.

— ¿Ese tambaleo es tu forma de correr? Ja, ja, ja - a Valeria le entra la risa floja.

— Sí, ¿algún problema? - Lucía mira a Valeria en plan chunga de barrio.

— ¡Ei! relájate futura mami! ¡Qué susceptible que estás! – responde Valeria, cogiendo de la mano a Lucía.

— ¡Ay chicas! ¡Es que llevo un día..! Os cuento. Esta mañana me he levantado con un picor fuerte y con un flujo un poco anormal. He llamado a mi ginecólogo y me ha dicho que parece que lo que tengo es candidiasis vulvovaginal.

— ¡Uy! A mi vecina le pasó un invierno que estuvo tomando antibióticos. - interviene Teresa; mira a Lucía y le da un sonoro beso en la mejilla- ¡Pobrecilla mi súper-futura-mami! Porque me han dicho que los picores son horribles.

Unas con picores y a otras les sacan los colores

— Sí, sí. La verdad es que estoy bastante angustiada. - Lucía se señala su parte íntima. – Pero bueno, he leído en ConlaMujer.com que la candidiasis vulvovaginal es algo normal durante el embarazo, así que, además de consultar con mi ginecólogo, toda la información adicional que he encontrado en este post que he leído, me ha resultado muy útil.

— Lucía, tú tranquila, que eso en dos días se te pasa - Valeria intenta ser optimista para que su amiga no se preocupe más de lo que debería. Hace una pausa y prosigue-:

— Y ahora fuera de coñas- Valeria se pone seria- ¿es algo grave?

— No, no. Por lo visto es una afección leve pero molesta. – responde Lucía con cara de resignación.

— ¡Entonces ahora olvídate! Aplícate los cuidados que te ha recomendado tu ginecólogo ¡y a otra cosa mariposa! - exclama Teresa mientras se pone de pie para dirigirse a la clase de Pilates. Desde la cafetería ve que están cerrando la puerta. – ¡Venga chicas que hoy nos toca correr! Entran en la clase primero Teresa, luego Valeria y un poco después lo hace Lucía. Ponen sus esterillas en el suelo y se preparan para empezar la clase de Pilates intentando no hacer mucho ruido. Valeria mira sorprendida a Teresa que está sentada en la esterilla de al lado.

— Por cierto, Teresa - Valeria levanta el dedo índice y apunta a la cara de su amiga- tienes la piel del rostro súper bien. ¿Algún secreto que contarnos?

— ¡Claro! Es por la nueva idea de negocio que he tenido. Ahora sí que he encontrado el camino que ha de tomar mi futuro.

Teresa grita más de la cuenta, o eso parece en el silencio de la clase, y la profesora se dirige a ellas con un sonoro “shhh”. Las dos amigas se sonrojan. La conversación tendrá que continuar en otro momento.

L.ES.MKT.11.2016.1881