No me toques los miércoles


—¡Hola chicas! ¿Qué tal? —Lucía saluda sonriente al entrar en el vestuario y ya ante su taquilla comienza a sacar cosas para cambiarse mientras Teresa y Valeria la miran fijamente.
— ¡Hola! —dice Valeria.
— Buenas —responde Teresa.
— ¡Uy! Pero qué calladas estáis. Y lo que me da más miedo: qué misteriosas os veo, ¿no? ¿Qué pasa? —pregunta extrañada Lucía.
— Bueno… Nada… A lo mejor la que tiene algo que contar eres tú, ¿no, Lucía? —dice Teresa con cara de pícara.
— ¿Yo? —se sorprende Lucía
— Sí… Resulta que hemos visto que tienes un nuevo tablero en Pinterest… Uno que se llama “BEBÉS” —explica Valeria subiendo la voz para remarcar la palabra “bebés”.
— ¿Tienes algo que contarnos Lucía? ¿Acaso vamos a ser cuatro, en vez de tres, cuando vayamos a zamparnos el bocata de después de clase? —pregunta Teresa poniendo voz de locutora de programa de investigación.
— Ja, ja, ja —ríe Lucía—. ¡Cómo sois! Que tenga un tablero en Pinterest donde pongo cositas preciosas para bebés no significa que esté embarazada.
— Bueno… igual no ahora mismo a esta hora, pero quizás lo quieres estar en breve y no nos habías comentado nada —suelta Teresa con voz burlona.

Tres misterios misteriosos

— La verdad es que se me ha pasado por la cabeza. Es cierto, pero aún no hay nada decidido.
— Bueeeeno… Pues infórmanos cuando te decidas y que no tengamos que enterarnos por tu Pinterest —interviene Valeria, intentando hablar en serio.
— Una vez aclarado el babygate, me gustaría comentaros que estoy algo preocupada. Fernando lleva días un poco raro, y mira que yo soy confiada y no tengo dudas de él, pero yo que sé, está haciendo cosas tan extrañas que por un momento se me pasó por la cabeza la posibilidad de que me estuviera siendo infiel. Todo el día con el whatsapp… No sé, lo noto raro.
— Pero Teresa, si tu Fernando bebe los vientos por ti. Te trae, te recoge, te prepara tus platos favoritos, te masajea los pies, te anima y te apoya en cada cosa que emprendes. ¡Si te adora!
— ¿Acaso no ves la cara de alegría que se le pone cuando te ve al venir a recogerte? —interviene Valeria.
— ¡Ay, no sé…! Yo voy a investigar. ¡Si descubro algo más os lo cuento! —zanja Teresa para cambiar de tema.
— Pero no te obsesiones con eso, que ya te veo siguiéndole con un periódico con agujeros para vigilarle.
— Ya os contaré. Ahora la que tiene que contar es Valeria. ¿Al final qué vas a hacer con el profesor Grey? ¿Habrá nuevo encuentro o mejor tiras el dado y de oca a oca que sea otro el que te toca? —dice Teresa, riendo.
— Pues sí… Este viernes hemos quedado para ir al cine y luego iremos a tomar algo. Paso de restaurantes de moda, a ver si se relaja un poco y de una vez por todas descubro cómo es de verdad.
— Es lo malo de pillarse por chicos tan… tan… ¿cómo lo diría yo…? —dice Teresa.
— Yo diría que nos atraen aquellas personas que tienen un misterio que les envuelve —suelta seria Lucía.
— Parece que hoy la cosa va de misterios… Que si el tablero de bebés en Pinterest, que si Fernando esconde algo… y mi gran misterio… ¿Qué será lo que me da a mí este Grey que me vuelve loca?

 




L.ES.NPM.06.2017.2753