No me toques los miércoles

– Una loba en el armario, tiene ganas de salir... ¡auuuuuuu! –canta Teresa bailando sensualmente, mientras Lucía y Valeria la miran en silencio, con los ojos como platos.

– ¿Qué pasa, chicas? ¿Nunca habéis visto a una mujer felizmente casada y con una vida sexual más sana que una manzana mover las caderas como Shaki-loba?

– Ja, ja, ja, ja… –estallan las tres en una sonora carcajada.

– La verdad es que se te ve pletórica, Teresa. Parece que lo de resucitar tu vida sexual está funcionando, ¿no? –interviene picarona Valeria, dándole un codazo.

– ¡Y tanto que está funcionando! –responde Teresa, asintiendo con la cabeza. Y prosigue con una marcada sonrisita–: Ha sido una de mis mejores decisiones, me siento sexy y poderosa.

– ¿Y tú qué, Lucía? ¿También te sientes sexy y poderosa pensando en el camisoncito que te pondrás tu noche de bodas? –pregunta Valeria, poniendo morritos y dibujando una silueta con las manos.

– Bueno... La verdad es que tengo tantas cosas en la cabeza con los preparativos que ni he pensado en eso.

– ¡Ahh! Pues de eso, nada. Si vas a cuidar hasta el color de la servilleta de las mesas, también tienes que pensar en el envoltorio de tu regalo esa noche tan especial… –dice Teresa, poniendo los mismos morritos que Valeria.

– ¡Pero si Pablo ya me ha visto de todas las formas habidas y por haber! Teresa, esto ya no es como cuando nuestras abuelas se casaban y la primera noche era realmente la noche de su estreno. Pedro y yo llevamos tiempo juntos y nos queda poco que estrenar. ¿Para qué crees que llevo mi DIU? ¿Para hacer bonito? –responde, sonriendo.

– ¡Sí! Ya sé que sois una pareja moderna y que tenéis una relación plena y responsable, pero dale un poco de vidilla a la noche de bodas, que sólo te vas a casar una vez... ¡Esperemos!

– Bueno, bueno… Ya pensaré en ello –contesta sin muchas ganas. Mira a Valeria y ve que es el momento perfecto para cambiar de tema y que le den un respiro–. Valeria, anda, cuéntanos qué ronda por esa cabecita.

– La verdad que yo tengo poco que contar... Sigo controlando mis pulsaciones en clase de cocina dulce cada vez que se me acerca mi Grey particular y cuando tengo algún rato quedo con Bruno. Ya sabéis, el que me saca un curso y que me encanta que sea el primero en darme los buenos días… –Y tras una sonora carcajada, añade–: ¡Ahhh! Y preparando mi look para el fiestón en el hotel Vela de Barcelona. ¡Es un súper evento que no pienso perderme! –concluye, remarcándolo con un movimiento sensual.

Shakiloba saca las garras…auuuu

– Pero, a ver –Lucía cierra la taquilla y se acerca a Valeria, como si fuera a sacarle información confidencial–. Si yo quiero… ¿puedo ir a esa fiesta? ¿Qué tengo que hacer?

– A ver… ¿Tú tienes Instagram? -pregunta Valeria con una sonrisita.

– ¡Mujer, claro! Me encanta jugar con los filtros y hacer fotografías espectaculares.

– Claro, claro –contesta Valeria, como si no le importara para nada el comentario de Lucía–. Pues sólo tienes que seguir @MiDecisionMasLibre y colgar fotos con el hashtag #MiDecisionMasLibre en las que muestres tu lado más free. Entre todas las fotos, se elegirán las 100 mejores y las autoras serán invitadas a la “FeelFreeparty” –le explica y vuelve a poner morritos mientras se pone las gafas de sol como si de una diva se tratara.