No me toques los miércoles

— ¡No os imagináis las ganas que tenía de conoceros por fin! ¡Las famosas Valeria y Lucía, las grandes compinches de mi adorada Teresa, mi musa del maquillaje!

— Lucas, nosotras también nos moríamos por conocerte. Eres tal y como Teresa nos había dicho -dice Valeria al saludarle.

— Doy fe de ello… ¡Creo que nos había contado tantas cosas de ti, que tengo la sensación de que ya te conozco de toda la vida! -añade Lucía.

— ¡Ay, mi embarazada estilosa! Como Teresa ya me ha comentado la fecha probable en la que sales de cuentas, me la he reservado para ir al hospital a maquillarte y que recibas como una diva a todas las visitas.

— Ja, ja, ja, ja -ríe Lucía a carcajadas.

— Pero que sea un maquillaje discreto, Lucas. Que te conozco, y ya me la estoy imaginando en la cama del hospital con pestañas postizas y swarovskis por los párpados -bromea Teresa.

— Pero ¿cómo puedes dudarlo? Ya sabes que la elegancia está en saber adaptar tu outfit a cada circunstancia.

— Venga, amiguitos, pongámonos de acuerdo en qué película ver, porque se nos pasa la hora de la sesión y que me dé tiempo a comprarme unas palomitas gigantes y alguna chuche -interrumpe Valeria alzando la vista y mirando la cartelera.

— Yo me decanto por Madame Marguerite -interviene Lucas.

— ¡Yo también! -exclama Lucía.

— Uff… ¿En serio? Yo pensaba que veríamos Hermanísimas -replica Teresa.

— ¡Yo también había pensado en esa peli! -añade Valeria.

— Bueno… Vemos que o nos separamos o tenemos que llegar a un consenso en cinco minutos.

Sesión de cine… y de pechos

Lucía resopla y Teresa se gira y le dice:

— Cariño, no te preocupes, que al final vamos a llegar a un acuerdo. Si no veo mi peli hoy, el viernes engaño a Fernando para arrastrarle hasta la sala. ¡No hay problema!

— No, Teresa, ¡no resoplaba por eso! Es que me duelen un poco los pechos, los tengo bastante hinchados y muy sensibles.

— Cariño, es normal, a mí me pasó lo mismo. Me pasé casi, casi, los nueve meses con los pezones como el timbre de un castillo -bromea Teresa.

— Ja, ja, ja, ja, ja, ja -ríen todos.

— ¡Ya echaba yo de menos una teresada como ésta! -exclama Valeria, riendo.

— Pues hablando de pechos… He estado investigando en la web que me comentaste, Teresa, la de conlamujer.com, y encontré un post que hablaba justamente de eso, todo lo que debes saber sobre tus pechos, y la verdad es que he descubierto cosas muy curiosas e interesantes.

— ¿Ah sí? ¡Pues ése no lo he visto yo! En cuanto tenga un rato, estoy entrando a leerlo -dice Teresa.

— Chicas… Con lo que nos gusta a nosotros parlotear, ¿por qué no pasamos de la sesión de cine y nos vamos a una cafetería, nos pedimos unos frappe lates y nos dejamos llevar haciendo un repaso al ejemplar del Cuore que llevo en mi mochila? -propone Lucas.

— ¡Esperad, esperad! ¿Qué os parecería ver juntos una película de terror? El que grite más luego invita al resto a esos frapes de los que hablaba Lucas.