No me toques los miércoles


— Chicas, estoy pensando en montar un negocio online. ¡Voy a ser emprendedora! -exclama Teresa.
— ¿Pero no querías ser youtuber y hacer vídeos de maquillaje? -pregunta Miriam.
— Bueno, no es incompatible. Puedo lanzarme en el mundo del business y a la vez empezar mi canal y hacerme famosilla. Estoy haciendo un estudio de mercado de las influencers de hoy en día y todas son muy jóvenes. Yo creo que hay un montón de mujeres que se podrían beneficiar de una mujer más experimentada. -responde Teresa guiñándoles el ojito con picardía.
— ¡Eres una mente inquieta amiga! -exclama Lucía, rodeando cariñosamente a Teresa con el brazo-. Cuando te decidas, ya nos contarás de qué irá tu negocio. Además yo creo que eso de ser una influencer es muy buena idea Teresa, con lo bien que se te dan las personas, y las ideas que tienes… ¡Además aquí estamos nosotras para lo que necesites!
— ¡Eso! ¡Cuenta con nosotras para lo que necesites! Sabes que te apoyamos en todas tus locuras. Podrías hablar de cualquier cosa, de todas tus experiencias, tus cambios de look… E incluso sobre salud. Eres la que más sabe de nosotras sobre todas esas cosas que siempre hablamos. -añade Valeria.
— ¡Ay chicas que alegría compartir con vosotras estas cosas! ¡Animáis a cualquiera! Cambiando de tema, chicas… Valeria… ¡Me encantan esas trenzas de boxeadora que llevabas! ¡Son muy trendy! Seguro que las has sacado de algún tablón de pinterest. ¿Al final qué pasa con tu beca? -pregunta interesada Teresa.

Nuevo business, cafés y ritmos sensuales

— Mmm… pues… -responde dudando Valeria.
— ¿Qué beca? -interviene Miriam.
— Es que el otro día pasaron la convocatoria para una beca en el extranjero y bueno… pues no sé muy bien qué hacer.
— ¡No sé dónde es pero envía la solicitud ahora mismito! ¡En cuanto pueda estoy comprando un billete para ir a verte! -dice Miriam.
— Si quieres ir mucho a verla, ya puedes ir ahorrando porque los vuelos a Finlandia no son baratitos que digamos -le explica Lucía.
— ¿Cómo? -exclama Miriam-. ¿Finlandia? Eso está…
— Muy lejos… sí -acaba la frase Valeria.
— Reconozco que no soy capaz de situarlo en un mapa. Pero… ¿Finlandia? ¿Por qué? Tú estudias cocina… ¿Es que acaso los finlandeses destacan por su arte culinario?
— Es verdad, Valeria. ¿Dónde vas tan lejos? Seguro que te salen becas más cerquita y con las que puedas aprender un montón -comenta Teresa.
— Ya, pero lo cierto es que se trata de una buena oportunidad. Sería para hacer prácticas en el restaurante que Kari Aihinen, uno de los mejores cocineros de Finlandia, tiene en Helsinki. Estaría aprendiendo en la sección de postres y sería el mejor de los comienzos en este mundillo.
— Uy, Valeria… Me estás asustando… Te veo muy decidida… -zanja Miriam.
— Creo que hay alguien que va a tener que hablar con Bruno… - Dice Teresa con cara de pena.