No me toques los miércoles

- ¡Hola, chicas! Con tanto ajetreo, ¡no nos vemos desde el año pasado! – dice Valeria al encontrarse con Teresa y Lucía, intentando fingir que está bien y que nada le preocupa – Entre unas cosas y otras, ¡no nos hemos visto en todo enero! – se fija en que Lucía tiene el carrito y la niña dormida en él - ¡Oh!¡Cómo ha crecido Martina! Cada vez se parece más a ti… - se queda pensativa.

- Todo enero sin vernos, ¡es verdad! – Lucía se da cuenta de cuánto ha echado de menos a sus amigas – Entre la nena, las fiestas, y mil cosas más, ¡casi nos plantamos en marzo! Ja, ja, ja, ¡tenemos mucho de lo que ponernos al día!

- No, no, no, aquí lo más importante es que nos cuentes todo sobre Martina, ¿es muy llorona? ¿le das pecho o biberón? ¿os deja intimidad a Pablo y a ti o aún no habéis tenido ni un segundo para vosotros?

– Teresa empieza a interrogar a su amiga sin piedad.

- ¡Pero bueno! ¿Qué es esto, el tercer grado? ¡Solo te falta alumbrarme la cara con un foco enorme! Pero he de confesar que me estoy volviendo un poco loca… ¡no me acuerdo de la última vez que dormí 5 horas seguidas! Espero que se calme pronto, o mis ojeras van a invadir mi cara entera.

- Ja, ja, ja, y lo que interesa… ¿Encontráis momentos de intimidad o es Misión Imposible? Tan tan tan tan tantantan – Teresa se pone a tararear la banda sonora de la película.

- No seas tan intensa, Teresa, ¡que al final va a aparecer Tom Cruise por aquí! – le contesta Valeria.

- La verdad… es que desde que nació la niña, ¡no hemos hecho nada de nada! Estamos agotados y lo último en lo que pensamos es en eso. Un desastre, vaya – dice triste Lucía.

Reencuentros dulces, despedidas agridulces

- Uuuuy, ¿casi dos meses así? ¡Esto no puede ser! Hay que planear un fin de semana romántico con babysitter incluida, ¡pero ya! – Teresa se pone manos a la obra a organizar el plan.

- ¡Tranquila, Teresa! Además, tengo cita en el ginecólogo dentro de dos semanas para volver a ponerme el DIU, ¡es lo primero que me interesa antes de poner en marcha el asunto de nuevo!

- ¡Anda! ¿Puedes ponerte ya el DIU? – pregunta Teresa interesada.

- El DIU se puede volver a utilizar a partir de la sexta semana después del parto. Me informé muy bien en conlamujer.com y con mi ginecólogo y no hay ningún inconveniente. – dice emocionada Lucía.

- Oye, Valeria… - Teresa cambia de tema al ver que su joven amiga apenas ha dicho palabra en su reencuentro - ¿Qué te pasa? No has dicho ni mu y te has quedado mirando al infinito, ¿algún problema con Bruno?

- Chicas, ¡hoy es el día de Lucía! No hemos coincidido las tres desde que fuimos a verla al hospital y tiene mucho que contarnos sobre la pequeña Martina, ¡ya hablaremos de lo demás con más calma otro día! – Valeria intenta parecer despreocupada, pero al terminar la frase se queda mirando hacia abajo con expresión triste.

- Uy, esto no me gusta nada… Dinos qué ha pasado, Valeria, estamos aquí para ayudarte – dice Lucía, muy preocupada al ver la reacción de Valeria.

- De verdad, chicas, no tengo ganas de hablar de ello. Me tengo que ir, tengo un trabajo que entregar mañana y aún no lo he terminado, ya nos vemos. ¡Un beso, Martina! – Da un beso al bebé y se marcha sin decir más a sus amigas. Teresa y Lucía se miran sorprendidas.

- ¿Qué le pasará a esta chiquilla? ¡Qué mala pinta! ¿Habrá discutido con Bruno?