No me toques los miércoles


— ¡La clase a punto de empezar y a saber en qué lío anda metida Teresa! -exclama Valeria mirando el móvil.
— Pues conociéndola, puede que se haya apuntado a clases de papiroflexia o de técnicas ninja… Podría esperarme cualquier cosa -interviene Lucía.
— ¡Mira! Me acaba de mandar un whatsapp -explica Valeria, sin dejar de mirar la pantalla-. Nuestra amiga dice que esta semana ha estado poniendo en práctica las últimas técnicas de aplicación de colorete y que le duele demasiado la muñeca.
— ¿Eso puede pasar? -pregunta Leo con cara de incredulidad.
— ¿Que te duela la muñeca por maquillarte mucho? Hombre… si tienes unas mejillas como una pista de pádel… pues supongo que sí -responde Valeria.
— Ja, ja, ja, ja-ríe Leo.
— ¿Y sabes algo de Miriam? ¿Cómo está? ¿La veremos luego en la cafetería?-pregunta Lucía a Valeria.
— Bueno, de lo que nos comentó la semana pasada de sus reglas abundantes, pues creo que mejor… Ya nos contará qué tal en el ginecólogo. Se ha ido a pasar unos días a casa de su prima en Zaragoza ¡Menuda vida se pega!
— Anda que no estás ganando puntos tú gracias a todas las cosas que estás aprendiendo con nosotras, ¿eh Leo? El otro día hablando sobre síntomas premenstruales y reglas abundantes, otros días sobre métodos anticonceptivos…-exclama Lucía bromeando y haciendo cosquillas a su hermano.

Una muñeca dolorida y un nuevo destino

— Pues mira. Justamente he estado dejando bastante impresionada a mi chica últimamente porque estoy muy bien informado gracias a vosotras y a conlamujer.com ¡Pero aún me quedan muchas cosas sobre vosotras por aprender! La información es poder y yo quiero ser un hombre muy poderoso-dice Leo, retorciéndose y apartándose un poco para que su hermana no le haga cosquillas. Valeria desconecta de la conversación y de nuevo mira con atención la pantalla de su móvil.
— Valeria, ¡qué calladita estás! ¿Pasa algo? -pregunta Leo.
— Bueno… -dice muy seria.
— ¿Qué pasa? -pregunta Lucía algo inquieta.
— Pues… que una amiga me acaba de enviar una convocatoria para unas becas en el extranjero.
— ¿Ah sí? ¡Eso está genial! Yo me fui de Erasmus a Suecia y luego con una beca estuve otro año en Holanda. ¡No te lo pienses y solicítala!
— ¡Es verdad! ¡Hazlo es una pedazo de experiencia irrepetible! -exclama Lucía excitada.
— Bueno ya se que soy la mama del grupo y me diréis lo de siempre… Pero como soy una mama molona, os lo suelto. Valeria ten mucho cuidado al país que elijes ir, sobretodo por temas de salud, que a veces elegís iros a la conchinchina y tampoco hace falta. Con lo fácil que seria ir aquí a dos países de distancia. -Comenta Teresa con el semblante serio y los brazos en jarra.
— Ya… Si Teresa eso no te preocupes que teniendo amigas como tu de conocimientos de salud voy cubierta. Pero es que por un lado me parece una idea genial y es algo que siempre he querido… Pero… ¿qué hago con Bruno? Las relaciones a distancia son complicadas.
— Pero mujer, si os queréis podréis con ello. Además, ahora con los vuelos baratos es posible moverse mucho más por Europa.
— Ese es el tema: que no sé si habrá vuelos baratos para este destino…