No me toques los miércoles

- ¡Mira! ¡Me gusta esta casa rural! – Valeria y Teresa han quedado antes de la hora prevista para preparar el fin de semana romántico de Lucía – Aunque este hotel con jacuzzi y cena romántica en la habitación me llama todavía más… - dice Valeria buscando planes en su Smartphone.

- ¡Ay, sí! ¡Ese! Jo, ahora me dan ganas de ir a mi… ¡Vaya pinta! – contesta Teresa-

- ¡Chicas! ¿Cómo habéis llegado tan pronto? –Lucía aparece acompañada de Miriam - ¡Mirad a quién me he encontrado por el camino! Hacía mucho que no nos juntábamos las cuatro.

- He estado muy liada con exámenes y he estado encerrada en la biblioteca, ¡pero ya vuelvo a ser libre! ¿Qué tramáis vosotras dos? – dice Miriam, mirando cómo Valeria y Teresa están absortas en el teléfono.

- ¡Reservado! Fin de semana para dos en un hotelito ideal con cena romántica y jacuzzi, ¡libre de bebés llorones! – Valeria enseña la pantalla a Lucía para que vea las fotos del hotel mientras se ríe.

- ¡Pero bueno! ¿Ya me lo habéis organizado todo? ¡Qué eficientes! Pero, ¡no tengo con quién dejar a Martina! – dice Lucía preocupada.

- ¿Crees que no hemos pensado en eso? Mis niños se van este fin de semana a casa de unos amigos, ¡así que yo me ocuparé de la pequeña Martina! Además, Valeria y yo vamos a quedar para ir de paseo juntas con ella, ¿Te apuntas, Miriam? – dice Teresa, que ya ha organizado cada detalle junto a Valeria.

- ¡Contad conmigo! ¡Finde de babysitters! Ja, ja, ja – dice Miriam, las tres ríen mientras Lucía sigue mirando las fotos del hotel.

 

Fin de semana de amor y citas rapidas con sorpresas 

 

- La verdad es que tiene una pinta buenísima, ¡sois las mejores, chicas! Además, esta semana me ponen el DIU, ¡voy a estrenarlo por todo lo alto! De aquí a tres años no tengo que volver a preocuparme de anticonceptivos, a no ser que quiera darle un hermanito a Martina… De momento, ¡necesito tregua! – Lucía está entusiasmada con el plan que le han preparado sus amigas.

- Bip bip bip bip – el móvil de Valeria echa humo.

- ¿Quién te escribe con tanta insistencia, amiga? ¿Algo que no nos hayas dicho? – Lucía intenta echar un vistazo al móvil de su amiga.

- No es nada… bip bip bip – el móvil interrumpe las excusas de Valeria, que pone cara de “no me queda otra que contarlo”.

- ¡Oye! ¿Desde cuándo nos ocultas cosas? ¡Dinos ya de quién se trata! – Teresa se muere de ganas de saber qué se trae entre manos Valeria.

- Ja, ja, ja, ¿ya has encontrado nuevo inquilino para tu corazón? – Miriam se une a sus amigas para sonsacar información.

- Está bien, os cuento… El otro día una amiga de clase me convenció para ir a un local de citas rápidas… Sí, no me miréis con esa cara, ¡solo queríamos echarnos unas risas! Pero un chico me cayó bien y le di mi móvil, aunque no sé si seguir hablando con él o no… - Valeria mira la pantalla con la mirada perdida.

- ¡Eso es una buena noticia! Si el chico es majo, ¿por qué no darle una oportunidad? – pregunta Teresa.

- Bueno… la cosa es que es algo más mayor que yo. Nunca he estado con un chico mayor y no sé si estoy preparada – la cara de Valeria está llena de dudas – Es más o menos de tu edad, Lucía.

- ¡Un crío! ¿Me estás llamando vieja o qué? – Lucía se ríe – A ver, enséñanos una foto suya para que te demos el veredicto.

- Está bien… - Valeria busca una foto y se la enseña a sus amigas.

- Uuuuy, ¡es muy guapo, eh! – dice Miriam, mientras Teresa le da la razón - ¿Qué te pasa, Lucía? ¿No te gusta? – Lucía se ha quedado blanca mirando la foto.

- Resulta que… es un viejo conocido – dice lentamente Lucía.

- Y parece que no guardas un buen recuerdo – concluye Valeria.