No me toques los miércoles

Teresa y su nuevo amigo Lucas han quedado en el centro para tomarse algo y hablar de sus cosas.
—Teresa... amiga... estoy fatal...
—¿Y eso? No me digas que te has quedado sin pestañas postizas?
—No... Es algo mucho peor...
—¿Tu vecina se ha vuelto a quejar de que el portal del edificio está lleno de purpurina?
—Esa bruja... Sí, se ha quejado. Pero no, querida, no es eso...
—¡Me estás poniendo un poquito nerviosita, rey! -exclama Teresa, visiblemente impaciente.
—Mis amigos de Chipiona me han dicho que el museo de “la más grande” sigue cerrado y sin fecha de apertura.... ¿Por qué quiere hundirme el Universo? -se queja Lucas llevándose una mano a la frente de manera dramática y exagerada.
—¿El de Rocío Jurado?
Lucas deja de lloriquear en seco y mira muy serio a Teresa.
—Si digo “la más grande”, no cabe duda de quién estoy hablando...
—Lucas, cariño. No te pongas así, que ya hemos hablado de esto. Vale que “la Jurado” era muy grande, pero hay otras folklóricas españolas que también han tenido y tienen mucho arte.
—Como experto en folklore español, y también en folklore brasileño -hace una pausa para bailar unos pasos de samba-... te digo que como “la chipionera”, ninguna.
—¿Y qué me dices de “la Faraona”?

Entre divas y folklóricas

—¡Ay, Teresa! Por favor te lo pido; no me hagas elegir entre las dos. Yo siempre he sido más de Rocío, pero Lola... ¡Ay, mi Lola!
—Tú lo que quieres es “que me coma el tigre, que me coma el tigre, mi carne morena” -se pone a cantar Teresa.
—¡Qué temazo! Vale, me rindo. Tienes razón. Lola Flores compartía el primer puesto del folklore español con la Jurado.
—Amiga... Yo es que a estas mujeres siempre las he visto como diosas, pero supongo que en la intimidad, pues irían con sus rulos, sus zapatillas de ir por casa, sin nada de maquillaje...
—¡Anda! ¡Pues claro! ¡Y seguro que estaban insoportables cuando tengan dolor de cabeza, con la tripa hinchada, con dolor de tetas...
—¡Uy! ¿Y por qué iban a tener todo eso?-pregunta Lucas, extrañado.
—¡Eso es el síndrome premenstrual!-exclama Teresa.
—¿El qué? -Lucas pone cara de no entender nada-. Yo sólo hablo español y el idioma del amor-dice poniendo morritos.
—¡Hijo mío! Detrás de cada diva hay una mujer... Y veo que sabes mucho de divas pero muy poquito de nosotras.
—¡Cuánta razón tienes! Eres mi musa del maquillaje pero también mi guía en el mundo de la mujer. ¡Ilústrame! ¡Ilumina mi camino! -suelta Lucas dramatizando de nuevo.
—Hay que ver lo intenso que eres. Cuando te presente a mis amigas de Pilates no se van a creer que haya alguien más teatral que yo. No te preocupes, que además de lo que ya sé por ser mujer, tengo fuentes de información muy buenas para todo lo que tiene que ver con nuestra salud y nuestra sexualidad. ¡Conmigo te vas a sacar el doctorado! Y si quieres ir calentando motores, te puedes apuntar a un evento sobre la salud mujer que se celebra el día 28 de abril en Santiago de Compostela.
—Mmmmm... Me motiva aprender y también comer algo de marisquito. Pero el tema de Pilates... Yo sé que son muchas las celebrities que lo hacen, pero yo sinceramente no me veo...
—No hombre, no digo que tú también lo practiques, pero que te voy a presentar a mis amigas... vamos... ¡como que me muevo como Beyoncé!
—¡Beyoncé diva!-grita entusiasmado.
—Venga, vámonos, que me tengo que comprar unos polvos de sol para darle vida a mi rostro -dice Teresa cogiéndose del brazo de su amigo.
—All the singles ladies... -empiezan a cantar juntos mientras caminan.