Anticonceptivos masculinos

Actualmente, las opciones de anticonceptivos masculinos son muy escasas, reduciéndose únicamente al preservativo y la vasectomía.

El preservativo o condón es un anticonceptivo de barrera que evita el embarazo y el contagio de infecciones de transmisión sexual. Consiste en una funda transparente que se coloca sobre el pene erecto antes de la relación sexual y que bloquea el semen una vez terminado el coito, evitando que se introduzca en el cuerpo de la pareja. Habitualmente se fabrican con látex, aunque existen otros materiales indicados para personas alérgicas a este material, como poliuretano.

Las principales ventajas de este método anticonceptivo son los numerosos establecimientos que los venden, su facilidad de uso, la práctica inexistencia de efectos adversos y su alto porcentaje de eficacia siempre que se utilice correctamente.

La vasectomía es una operación que consiste en la ligadura de los conductos seminales, que son aquellos que transportan los espermatozoides desde los testículos al pene. Aunque en algunos casos puede ser reversible, por norma general es permanente, por lo que debe haber una seguridad absoluta en la decisión de no tener hijos a partir de ese momento.

Aunque es un método que evita el embarazo al 99%, la exposición al contagio de infecciones de transmisión sexual es total, por lo que es necesario utilizar otro método anticonceptivo que las evite cuando se practique sexo fuera de una relación estable.